lunes, 14 de marzo de 2016

La misma piedra





Yo soy nula buscadora, eso es sabido.
Me deleito en cada trozo de destierro,
como si fuera un regalo de hiel desmedido
que te llena la boca de cenizas y viento.

Busco entre rostros y ojos escondidos
la respuesta simple que nunca llega.
Busco en el espejo liso de mi alma en vilo
que, aterrada e inconsciente, se desvela.

Y reincido, para así seguir errando,
para mantener inquietas las grietas,
por si otros luego vienen llamando
que sepan que aquí no hay tretas.

Quisiera soltar mi lastre reticente,
aprender a medir las emociones.
Que mi búsqueda se vuelva intransigente
y no acabe perdida entre renglones.

Reincido, para abrir viejas heridas,
por si acaso no sufrí ya suficiente
de estas resacas que resultan tan dañinas,
de esa constante que repito intermitente.




11 ene 2016/14 mar 2016

lunes, 5 de octubre de 2015

No me cuentes cuentos




No me cuentes cuentos
de princesas de esas
que no me interesa
salir a bailar.

Me estás calentando,
comiendo la oreja, 
tu empeño no ceja,
deja de charlar.

No inventes historias
con tantas viñetas
que no entro en tu treta
de manipular.

Déjate de guiños
y ponerme tierna,
ven a mi entrepierna
que es otro cantar.

Para que te esfuerzas
si este cuento es claro,
si ninguno vende
charla y falsedad.

Ahorra tus fuerzas
en jugar despacio,
que esa es la clave
de mi bienestar.

Cuida despacito
y con mimo mi rima,
que no desatina
ni acaba tan mal.




 5 oct 2014

De conversaciones inexistentes I

V. Ivanovski. People.




Hablamos de besos largos,
de lenguas, de labios.
Hablamos de suspiros que se escapan,
de guardar algo.

Hablamos de cruzar sonrisas,
de bailar descalzos.
Hablamos de contar estrellas,
de buscar lo extraño.

Hablamos de reír al mundo.
Hablamos de tanto...

Hablamos de encontrar planetas,
de volar alto,
de cruzar los limites impuestos,
de crear espacio.

Hablamos de dejarnos ser,
entre tanto y tanto.
Del límite de crecer,
 de devorarnos.

Hablamos de encontrar los restos
de algún pasado.
Que alimenta la esencia que nos guía,
que no distrae en tantos.

Hablamos de mirar, de andar descalzos,
de ser cada uno esencia,
sin amarrar algo.

Qué bien nos entendemos tú y yo,
pese a estar callados.





5 oct 2014

viernes, 26 de diciembre de 2014

No te hagas líos





Si soy yo quien confunde tu mirada
trasciendes en el tópico vecino,
cada día me encarcela un torbellino,
no me creas por tu risa atropellada.

Que conozco cómo suena tu estribillo,
que se bien que entre tú y yo no hay nada,
cancelando a cada polvo de esta brisa
la emoción de verme contemplada.

A la larga me la suda tu sonrisa,
como esas tengo muchas archivadas,
que parece que contienes tus caricias
no vaya a ser que me vea deseada.

Si sé bien que soy mala cazadora,
que las piezas que yo busco me apuñalan.
Que sé bien que me tienes perdedora
pero cree que a tierra estéril no echo agua.




19 octubre 2014

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Cuando me privas de ti




Ya llevo días sin verte
y empiezo a pasarlo mal. 
Desesperada al perderte, 
te busco y no sé mirar. 

Obsesionada en hablarte, 
sin que puedas escuchar, 
que ya sé que eres cambiante 
y que mientes al pasar. 

Ya llevo días sin verte 
y me duele al respirar, 
me acostumbré a disfrutarte 
y ahora estoy desorientá. 

¡Ay dime, luna engañosa! 
¡dime, luna! ¿dónde estás? 
¿no ves que me dejas ciega 
sin tu sonrisa fugaz? 







8 de julio de 2013, 21:00
Inspiraciones mientras camino... buscando la luna que debe estar creciendo... jodía...

jueves, 11 de diciembre de 2014

El camino a la perdición



El camino a la perdición lo tiene tu boca.
Esa sonrisa que sin prisa me toca.

El camino a lo perdido
con esa mirada,
sin vender historias,
sin pensar en nada.

El camino del pecado
en esa intención.
Me creo resuelta
al perder la razón.

El camino desprendido,
sin cruzar halagos,
tan sólo bebiéndonos
a largos tragos.





8 de noviembre 2014


miércoles, 10 de diciembre de 2014

Es la cola de la luna





Es la cola de la luna que nos arrastra,
que nos invita a imitarla, la muy bastarda.


Es la cola de la luna
que provoca irrealidades.
Nos conduce, irreverente,
por las calles marginales.

Es la cola de la luna
que propicia los encuentros,
que alimenta las locuras
y provee de nuevos cuentos.

Es la cola de la luna
que se divierte al vernos,
que conjura con sus cuerdas
al mayor titiritero.


Es la cola de la luna que nos junta,
que conoce como late nuestra sangre
y de ver nuestras sonrisas se deslumbra.





8 de noviembre de 2014
El 6 fue luna llena.