viernes, 5 de diciembre de 2014

Fin de partida (La menor)





Voy siempre apostando la primera
no importa el juego, quien gana o quien pierde.
Si juego arriesgando sin silencios
es imposible, amigo, no ganar.


Y pierdes, y sientes, y sufres si quieres.
Te empeñas, te sangras
... nada, todo vuelve atrás.


En cada susurro que te cuento
lleva un aliento que calma mis miedos.
Siendo Cazadora de Momentos
es imposible, amigo, no ganar.


Quiebro mi memoria en un intento
de echarte lejos si nada se entiende.
Si me azota el viento de un encuentro
es imposible, amigo, no ganar.


Y pierdes, y sientes, y sufres si quieres.
Te empeñas, te sangras
... nada, todo vuelve atrás.


Cada perfil que guardé,
cada sonrisa que di,
besos sacados de un cuento
 sin princesas.


Fin de partida, perdí,
y ahora quiero salir,
se ahoga mi corazón.








2 julio 2012
Letra de una canción en La menor.

jueves, 4 de diciembre de 2014

De conversaciones inexistentes II




¿Que qué serás dices?

¿Cuando estemos cansados de follarnos?

¿Cuando no puedas con mis anhelos románticos?

¿Cuando me puedan los celos 
y tenga que irme lejos, muy lejos, muy lejos?

¿Cuando todo se termine entre nosotros
dices?


Un puñao de poemas,
igual que el resto.






3/4 noviembre 2014
no se puede escribir tan de madrugá...



miércoles, 3 de diciembre de 2014

Quien escupe al cielo




Y así ando, como siempre, despistada,
confundiendo besos con suspiros,
suspirando por cada bocao de nada.

Así ando, como dando trompicones,
sin zapatos, notando piedras ralas.

Así rompo las ternillas de mi dedos,
escupiendo hacia arriba con encanto.
Así paseo, aireando mis deseos,
sin pensar si llueven desengaños.

Qué más da si la vida me da tumbos.
Aunque tenga la lección bien aprendida
yo sonrío ante nuevas cicatrices.

Nadie camina sin hacerse heridas.






5 octubre 2014





Identidad




No te olvides nunca, nunca
de quién eres.

No se te ocurra bajar nunca
tu mirada.

No te olvides, que si olvidas 
te pierdes.

Y si te pierdes, niña,
no eres nada.




11 oct 2014

martes, 30 de septiembre de 2014

De camino a tus manos




"Dialog" – Rudolf Bonvie, 13 Fotografien, 1973



Perdona, no podía resistirme,
tenía que tocar tu mano. 
Querría besarla, pero me ando con cuidado.


Tus manos.
El hueco donde el pulgar encuentra la muñeca.
Suspirar en cada curva de tu piel,
esa es mi meta.


Recorrer con la yema de mis dedos
las venas del dorso de tus manos morenas.
Un susurro y un mordisco en tu cuello,
que te estremezca desde el centro de la tierra.


Que te vuelva loco por tenerme.


Por querer quererme el resto de tus días,
mimarme y hacerme reír todo el ratito
que el tiempo nos deje jugar a la vida.
Que mi corazón se olvide de lo que es el llanto
y a mi mañana acuda siempre una sonrisa.


Y es que hace mucho que no siento
bajo la mesa las piernas inquietas,
mover mi pie y tocar el tuyo...
me resisto a hacer ninguna treta.


Tiemblo al roce de tu piel como una niña,
y tú aún dices que te pongo nervioso...
yo no sé qué hacer para que entiendas
que igual que las gotas desbordan un vaso,
así reclama ahora mi cuerpo tu presencia.


Perdón, necesitaba tocar tu mano,
que me toque y que sepa que soy tuya.




19 mayo 2014

miércoles, 3 de julio de 2013

... puedes

"La danza del árbol seco" - visto en Ojo Digital, autor y usuario "Goliat"




Esa muesca de la pizarra
que con la uña desprendes.
Un Diente de León en polen
que soplas y vuela al viento.
Como se le caen a un niño los dientes
se desprenden los jirones de mi anhelo.

De la pared y la pintura abierta
se desprende el color de un beso.
Como la corteza de un árbol muerto
que se separa con un sólo gesto.

De las estrellas al Lucero Vespertino,
que promete las dichas y tesoros.
De las teclas, confidentes del destino.
De las cuerdas, vibración del desahogo.

Así caen mis lamentos distendidos,
así vuelan entre nubes sueños rotos.

Cura, cuando el daño puede verse.
Cura, cuando es algo distinguido.
Cuando no te arañan las heridas de la mente,
cuando no tomas pócimas de olvido.

Tú querías ponerlo a buen recaudo,
consolar como se consuela en los consuelos.
Yo por mucho que retenga bien las partes
se resbala, roto, entre mis dedos.


Puedes, con un dedo, laminarme.
Puedes, son soplar, lanzarme al vuelo.
Que por mucho que yo cambie en las apuestas
pierdo siempre en este juego y corro un velo.




2 - julio - 2013




Vértigo




Me he subido a un columpio
que está muy alto,
ahora tengo miedo de bajar
de dar un salto.

No puedo controlar mi cuerpo,
que está ya harto
de caminar entre sueños y colinas
para caer al asfalto.

Me he subido como loca aun trampolín,
que está muy alto,
para disfrutar, creer y sonreír
y me he lanzado.

¿Cómo puedo dar lo mejor de mi
si tengo el corazón desentrenado?
¿Cómo dejar que pase sobre mí
si no se da por enterado?



20 - junio - 2013