sábado, 31 de octubre de 2020

Poemas en confinamiento IV Todo es posible si es posible que



Foto de Carolina Clocchiatti



IV

Todo es posible si es posible que

 


 Cuando llueve y aún hay sol
salen los colores; reales e irreales.
Los irreales para decirte que es todo posible.
Los reales para decirte que todo es posible.

No hay paisaje ni pasaje
que el hombre pueda imaginar o inventar 
y la naturaleza no eche por tierra con su realidad.
Infinitamente insuperable.
Gran beneficiosa de todo este desastre, 
no necesitas mas que un poco de agua y luz,
para hacerte sobre todos nosotros,
inmensa, grande. Inalcanzable. 

Todo es posible si es posible
que caigan gruesas gotas mientras brilla el sol,
que trazan arcos de esperanza viva. 
Que nos trae luces en las que no creemos, 
para dejar de crecer en necias sombras.
Para mirar donde no solemos vernos
y forjar con luces mágicas, que son reales,
en qué queremos convertir los sueños,

más allá de quereres y ensoñares.





31 de marzo de 2020 

Poemas en confinamiento III Qué, cómo, cómo





Dibujo de Samuel López






III

Qué, cómo, cómo 


Ahora hablo más con mis dedos que con mi voz,
más a la pantalla que a la cara,
sobre estimulada de estímulos que vuelan y vuelan.

Puedo gritar con mayúsculas.
Puedo tocar tu cara de cristal.
Puedo imaginar que siento tu piel.
Puedo desesperar por que llegue mañana.

Empezar a pensar qué sentimos,
cómo sentimos,
cómo sentiremos.

Puedo ver tu sonrisa al otro lado
y la de tu hermano, ais cuanto os quiero.
Puedo sentir que os doy un abrazo,
que os despeino,
que os alzo por el aire,
que os dejo caer (ui casi) al suelo,
que os hago cosquillas hasta perder el resuello.

Empezar a pensar qué perdemos.
Cómo perdemos.
Cómo perderemos.

Puedo ver tu sonrisa al final del pasillo.
Sentir que hoy no puedo darte la charla que necesitas.
Puedo esperar mi turno para la cocina.
Y no poder darte un beso, aunque te vea.
Y no poder abrazarte, aunque te vea.
Y no poder acurrucarme en ti, aunque te vea.
Y no poder compartir el sillón, aunque te vea.

Empezar a pensar qué mantenemos.
Cómo mantenemos.
Cómo mantendremos.

Soy de piel adicta a caricias, besos y contacto.
Siento cómo el mono invierte el sentido de los poros 
haciendo daño directo a lo que sea que duele dentro.

Tendré que aprender a besarme a mí misma.
Tendré que aprender a abrazarme a mí misma.
Tendré que aprender a mirar por la ventana.
Tendré que aprender a esperar con calma.

Empezar a pensar qué somos.
Cómo somos.
Cómo seremos.



 







20 de marzo de 2020

 

Poemas en confinamiento II Poco os pasa

 



Imagen de Igor Morski




II

Poco os pasa


Hiciste de mí un puñado de celdas
alzando fronteras donde tú quisiste.
Y cuándo más te enderezaba el poder de tu vara,
te viste en el miedo y el encierro.
Cuándo más poderoso,
cuándo más señalabas, 
te quedaste sin recursos
aislado y quejumbroso.

Yo, que he temblado de pena.
Que se han desbordado en sunamis mis lágrimas.
Que he escupido el fuego de mis entrañas.
En un mes sin ti veo limpios mis cielos,
limpios mis canales, esos que tu creaste. 
Tu situación lastimera está limpiando mi cara.
Porque tú has emponzoñado el agua de mis venas
Y mira que sólo con unos días sin ti y todo cambia.

También limpias mi alma cuando oigo tus aplausos, 
cuando oigo cómo cantas, cómo alabas.
Asomados como hormigas en sus casas, 
tan pequeños, tantos, tan insignificantes. 
Tan plaga.

Cantas. Aplaudes. ¿Te enteras de verdad de qué pasa?
Encerrado como estás, ¿estás seguro? 
¿eres realmente consciente de lo que falla?
¿aprenderás algo en verdad de esta PANDEMIA?
 De este miedo que es real y mata.
Porque ante ti se abren dos caminos,
el de la vida humana y el de la plata.

Permite que sonría con descaro 
ante esta situación que es mi respiro,
porque surge de la inquina del rencor
de quien lleva soportando a vuestro simio.
Que lleváis años destrozándome sin sapiencia, 

ahora me estiro sin dolor y con alivio.

Ojalá de este lapsus momentáneo
saquéis algo de sabiduría “sapiens sapiens”.
Que no se os vaya más tanto de las manos
ser conscientes de que no soy tan grande.
Que no tenga que planear en un futuro
algo peor, que de verdad os arrase.






18 de marzo de 2020

Poemas en confinamiento I Para volar no hacen falta alas



Dibujo d Tatyana Mieva



I

Para volar no hacen falta alas


Como tener las alas atadas al pecho,
recogido y atrapado tu anhelo de volar.
Nada como no poder alzar el vuelo
para que el deseo ahogue de verdad.
 
Es esa manía de esperar que queda
en el poso del café al reposar. 
Esa mala costumbre de dejar pa'luego
las palabras, los abrazos, el mirar.
 
Qué alivio ser conscientes del fracaso.
Qué alivio que la marea vuelva aunque no está.
Qué alivio darse cuenta de los pasos
que hemos dado erróneos al caminar.
 
Llora entonces con paciencia tus anhelos
y que limpien de tu rostro tu pesar,
porque todo lo que ves por tu ventana
será tuyo cuando vuelvas a volar.
 
Llora con paciencia y hazte un río
que limpie tu camino de verdad,
que no deje nunca nada en un intento
porque nunca sabes cuándo todo parará.
 
Mira con anhelo lo que sueñas.
Siente en tus labios y en tu piel
la certeza de que nada quede inerte,
de que nada quede nunca por hacer.
 
No sea que el mañana ate tus alas
y no puedas alzar el vuelo, otra vez
y se queden a las puertas tus deseos,
esos que sólo tú puedes hacer.








18 de marzo de 2020

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Campos segados




Peleo conmigo misma a diario,
para no escribirte, 
para no pensarte,
para no ser tan consciente 
de que existes.
Para pasar este trago inaguantable.

Como el que deja un vicio,
como el que piensa
que se puede respirar sin aire.

Peleo conmigo misma y voy ganando,
poco  poco la victoria está segura
aunque no sé muy bien cuál es mi bando,
aunque no sé muy bien cual es la cura.

¿Qué siente un vaso ya vacío
cando sabe que alguien lo había llenado?

¿Qué sabe la marea de lo que retira
cuando alguien deja en la arena algo olvidado?

¿Qué hay de los campos que se siegan
si los despoja de sus frutos ya crecidos
la misma mano que antes los había sembrado?
La misma mano que los trabajó con mimo. 




16/8/17


lunes, 11 de abril de 2016

Sois





Todos tenéis la sutil comisura
del beso escondido de Wendy.
Soy yo el Peter desencadenado
que ni busca, ni sabe, ni comprende,
ni atiende, ni mira... nunca quiere ver.

Sois fragmentos de piel perfecta,
una mirada tras el brazo, un gesto obsceno.
Sois constelaciones de mil cielos,
anfitriones del placer, perfiles quietos,
tesoros secretos, líneas de labios...

Sois brazo de refugio, manos de orgasmos,
exploradores ávidos de mi piel, sois descanso.

Sois anhelos inconclusos y sueños grandes,
engaños disolutos que tanto enseñan
a esta ingenua adulta que va de Circe.
(qué va de Circe cide, pero no es nadie)

Todos me vais haciendo, grieta a grieta.

Y yo sigo regalando mis trocitos
sin saber si me dejo convencer,
me lanzo a brincar por lo infinito
aunque sé que me vuelvo a romper.

Y yo sigo regalando mis trocitos,
hasta que no haya nada que ver.
Que si miro cada vez son más chiquitos,
voy estirando el momento al parecer.

Al final todos os convertís en versos,
versos que escupo en tinta sobre el papel,
que se encargan de sacaros fuera con cierta prisa,
como seguro de vida, para no enloquecer. 




enero 2013/abril 2016

lunes, 4 de abril de 2016

Líneas





Puedo dibujar la línea de tu boca, 
con los ojos cerrados seguir sus trazos.
Tu media sonrisa, perdida en tus brazos,
me mira en silencio, reniega y derrocha.

Puedo dibujar la línea de tu boca,
la sombra que encierra tu sonrisa oscura.
Cubrir mis anhelos con esta locura
de arrullo y suspiro que a la nada invoca.

Puedo dibujar la línea de tu boca
caer en el precipicio de tu cuello
perder el sentido de lo que estoy viendo.

Que tal vez la vida nos esté mintiendo
y avanzamos dando tumbos sin resuello
cuando es tan fácil dibujar tu boca.



3 abril 2016